Desde el suave brillo del papel de aluminio hasta la acogedora textura de la tela, no solo imprimimos patrones, sino que creamos pequeños momentos. El momento en que sonríes al verlo en tu diario, el momento en que un regalo dice lo que las palabras no pueden, el momento en que un objeto ordinario de repente se siente como tú.
Cada pegatina,
un pequeño pensamiento.